martes, 29 de abril de 2014

FALTA DE RESPETO


Diariamente nos encontramos con muestras de falta de respeto entre las personas. A veces se trata de un insulto, en otros casos se pierde el respeto no admitiendo la autoridad, que otros tienen sobre nosotros para un correcto funcionamiento de la sociedad. La expresidenta madrileña Esperanza Aguirre cometió una infracción de tráfico que, además de ser trending topic en el mundo de internet, fue una clara muestra de falta de respeto. Se puede decir de muchas maneras, pero lo que todos sabemos es que aquel incidente desembocó en gestos de mala educación.
Vivimos en un país donde se pierden las formas un día sí y otro también, en un continuo desacato, con todo el sentido de sus acepciones “calumniando, injuriando o amenazando a una autoridad en el ejercicio de sus funciones”. Así pues, no nos extraña que haya agresiones a personal sanitario, docente, porque estamos inmersos en una dinámica del grito y de la furia, como cualidades del carácter.
A veces me pregunto si todos estos rasgos son congénitos de nuestra cultura, forjada en el pesimismo y en la picaresca del Siglo de Oro, en la desconfianza hacia los demás, en la defensa a ultranza de lo que consideramos propio, como es nuestro honor y buen nombre. Todo esto se podría solucionar dando la importancia que se merece a nuestro sistema educativo, pero no olvidemos que ya había planteadas materias como Educación y Ciudadanía que, dentro de sus limitaciones, al adolescente le marcaba el rumbo de la convivencia en la sociedad que está descubriendo.
Sin embargo, en una educación recortada y mutilada, desmembrada por los efectos de la privatización, los únicos valores que se pueden enseñar en medio de un naufragio político, económico y moral es “sálvese quien pueda”

viernes, 4 de abril de 2014

EL VOTO FOROFO


Definitivamente estamos ya en campaña electoral, se nota en el ambiente político, en las formas de actuar de nuestros gobernantes y de los políticos de la oposición. En cierta medida, las elecciones son algo parecido a las competiciones deportivas. Nosotros que estamos tan acostumbrados a las temporadas futbolísticas no nos resulta difícil entender la jerga propia de la confrontación, sean equipos de jugadores o partidos políticos. Pero en la democracia, según nos quieren convencer, todos participamos con nuestro voto para la constitución de un país, una región o un ayuntamiento.
Así pues, a los ciudadanos no nos queda otro remedio que votar, si es que queremos sentirnos como los futbolistas de nuestro equipo preferido, y nuestro voto sería una manera de arrimar el hombro o tirar un penalti, para ganar la liga o ganar la copa de Europa.
En mayo empieza la competición, sin duda, con un trofeo menor, de los que no nos tomamos en serio, pero que es un calentamiento para  las elecciones autonómicas y generales. Casi siempre, los votantes nos comportamos como esos forofos de los equipos de fútbol y metemos en la urna nuestro voto forofo.
Seguramente que nos hemos quejado de la mala actuación política, de los brutales recortes en sanidad y educación, de los casos de corrupción, sin embargo, al igual que nos enfadamos por el mal juego de nuestro equipo, no dudamos después en aplaudir en gritar cuando vencemos al máximo rival.
Nuestro voto es un voto forofo, como el de los hinchas deportivos, ni siquiera votamos por ideología.  

lunes, 24 de febrero de 2014

LA UTILIDAD DE LA FILOSOFÍA

Hace unos días escuché una tertulia radiofónica en la que los filósofos Javier Sádaba y el toledano José Antonio Marina justificaban el valor y la utilidad de la filosofía. En otros tiempos sería impensable que dos importantes intelectuales tuvieran que buscar argumentos para hacer creíble lo que todos siempre hemos reconocido, es decir, la  filosofía es el amor a la sabiduría. Sin embargo, como consecuencia de la nueva ley educativa, las clases de filosofía quedarán relegadas a una asignatura muy secundaria, con la apariencia de lo insignificante. Tal vez, palabras como esencia e idea, sean reemplazadas por otras con sonido más vibrante, como emprendedor, puesto que, de manera desesperada, se exige que los nuevos alumnos sean emprendedores, como si no supiéramos que para ser empresario, a veces basta con tener un capital y contratar empleados con un bajo salario.
En 1991 el escritor noruego Jostein Gaarder publicó “El mundo de Sofía”, una novela didáctica sobre el aprendizaje de la filosofía.
Fue todo un éxito de ventas, y sorprendió la conexión entre los adolescentes y esta asignatura, porque la filosofía nace de la curiosidad de un niño, de un joven por preguntarse el origen de las cosas, sus causas, porque ellos no creen en la imposición ni en la certeza de los dogmas. Podemos entender que la finalidad de la filosofía es formar personas críticas, con la capacidad de dar argumentos, de buscar consenso por medio del diálogo. Pero estas pretensiones chocan con una sociedad como la nuestra, donde hay un miedo terrible al espíritu de asamblea.

También sigue existiendo esa segregación irreconciliable entre las letras y las ciencias, sin tener en cuenta que grandes personajes de nuestro tiempo como Bertrand Russel era filósofo y matemático con la misma genialidad. Y en nuestro país, Gregorio Marañón fue un médico y ensayista, Juan Benet ingeniero y escritor. Por último, llego a la conclusión del poco interés por la filosofía y de la cultura en general, mientras termino este artículo y en la emisora pública RNE trastocan la emisión del programa cultural “La estación azul” para retransmitir un partido de fútbol intrascendente, pero de “interés nacional” como decía un político.

HOMENAJE A FÉLIX GRANDE

Son muchos los artículos que recuerdan la figura poética y humana de Félix Grande después de su muerte. Algunos nos indican que ha sido un poeta importantísimo de la segunda mitad del siglo XX, a camino entre la poesía social y los nuevos experimentos literarios. También se ha dicho que el mundo del flamenco está de luto, porque fue un crítico genial, con obras como "García Lorca y el flamenco". En algún obituario se le destaca como un manchego ilustre, no en vano sus restos mortales descansan para siempre en Tomelloso.
No soy un experto en su poesía, ni siquiera conozco la totalidad de su obra, sin embargo desde hace años guardo un poema suyo, que descubrí en una antología de la poesía española. Es un poema de poco más de cuarenta versos, de su libro "Música amenazada" de 1966.
"Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás....."
Enseguida supe que el texto era toda una revelación, porque contenía en su brevedad el compendio de todos los temas que nos preocupan como el amor, la nostalgia, la soledad.
"Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado..."
En esta ocasión, su poesía sale de los vaivenes de la poesía social, comprometida, para centrarse en los temas cotidianos, íntimos. Estamos hablando de la poesía de la experiencia, y bajo ese amparo escribieron otros autores como Ángel González y Claudio Rodríguez. Sin embargo, no tardó mucho en utilizar un lenguaje culturalista, porque en 1967 publicó "Blanco spirituals", una poesía cercana a las técnicas que desarrollaría la generación de los "novísimos"
Guardaré siempre este poema de Félix Grande, y lo releeré, sobre todo, cuando me invada la nostalgia, y aceptaré su consejo de hombre sabio y sensible.
"No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan solo sobrevive
para vengarse en la ilusión"

martes, 21 de enero de 2014

El teatro en Toledo


 

La programación cultural toledana ya está en marcha, ahora que estamos sumergidos en el otoño, una de las estaciones ideales para pasear por la ciudad y para contemplar sus atardeceres. Por fin, después de muchos años de espera, además del precioso Teatro de Rojas podemos disfrutar del Auditorio El Greco, o dicho de una manera más vulgar, el salón de actos del Palacio de Congresos, lo que siempre se ha llamado el "Miradero". La variedad de espectáculos es ingente, porque al tradicional ciclo de teatro clásico se unen otros ciclos de teatro infantil, musicales, además de las representaciones que fuera de ciclo llegan a Toledo, con los mejores actores de la escena española. Así pues, es fácil escuchar el verso clásico de Calderón de la Barca y a la semana siguiente presenciar los entresijos de un drama actual sobre los problemas de nuestro tiempo. Por supuesto, que no faltan las óperas más solemnes y las castizas zarzuelas.
En definitiva, Toledo tiene su vida cultural como tendría que ser normal en una ciudad que es la cultura en mayúsculas. Sin embargo, la realidad es que esta oferta es escasa para la gran demanda de público que asiste a estas salas. El ejemplo es claro, para la obra de teatro "Hécuba", que interpreta Concha Velasco, bastó una hora de apertura de inicio de venta para que se llenara todo el aforo del auditorio. Generalmente ocurre con casi todas las obras, porque dos semanas antes del evento ya está colgado el cartel de "No hay entradas". Esto nos llevaría a congratularnos y pensar que en esta ciudad hay un gran interés por la cultura, pero también esto lleva a la reflexión de que Toledo sigue teniendo una programación cultural como hace veinte años, como de ciudad de provincias, que es escasa en el número de representaciones. Las circunstancias han cambiado, y al igual que vemos plazas de toros y campos de fútbol vacíos, por el contrario, cada vez hay más personas que piden cultura y prefieren gastarse su dinero en el maravilloso mundo del teatro.

Elegir la política


La noticia sobre la reducción de los diputados en el congreso regional de Castilla-La Mancha es una noticia importante en una semana tan convulsa, como las precedentes siempre que se habla de política y de políticos, como un oficio denostado, cercado por la corrupción, tachado de la inutilidad más absoluta. Además la propuesta de esta eliminación de plazas en el antiguo convento de San Gil, justificada por la austeridad de esta época, llegó al Congreso de los Diputados. Alguno podría pensar para qué sirven los políticos, si realmente son importantes, y por casualidad, ha llegado a mis manos estos días el ensayo "El valor de elegir" de Fernando Savater. Dedica todo un capítulo a este servicio público "La política no siempre es buena, pero su minimización o desprestigio resulta invariablemente un síntoma mucho peor". En este texto el filósofo vasco desconfía de todos aquellos que afirman "no meterse en política" y dice "en la época franquista uno podría ser gobernador civil, incluso ministro sin dedicarse a la política, ni contagiarse de ella".
En realidad, aunque sea con una relación de amor y odio, los ciudadanos necesitan buenos políticos, o al menos, personas que puedan representar, trabajar por los intereses de un pueblo, aunque solo se acuerden de ese pueblo una vez cada cuatro años. Por supuesto, que nadie está de acuerdo en que la política sea una oferta de trabajo endogámica, solo para los simpatizantes de una u otra ideología, pero, con la ausencia de estos portavoces, posiblemente en las zonas rurales, como ya se ha denunciado, no habrá una autoridad que pida un colegio, un hospital o el arreglo de una carretera.

 

LA MALA EDUCACIÓN


 
Me sorprende la mala educación que muestran periodistas, políticos, tertulianos de los medios de comunicación  cuando,  precisamente, hablan de educación.  Su falta de respeto es absoluta, además del desconocimiento del tema y me sorprende la sorna con la que manejan datos, como auténticos especialistas, sin tener ni idea de la situación y siempre lanzando dardos hacia alumnos y profesores. Miran por encima del hombro, pensando que la autoridad de los años es una fuente de sabiduría, pero yo recuerdo con gracia un programa de televisión “¿Sabes más que un niño de primaria?” en el que personas adultas hacían el ridículo frente a niños que mostraban sus destrezas en las ciencias, la literatura o la historia.
Seguramente que en la educación habrá problemas,  pero, en lugar de escuchar a  profesores y familias,  se hace caso de encuestas alejadas del día a día de las clases. Los informes PISA son una serie de fríos datos estadísticos, realizados como algunas encuestas, sin ningún tipo de rigor. Lo curioso es que los resultados negativos son la excusa para aplicar la más denostada ley de educación, como la LOMCE, sin embargo esos aparentes buenos datos obtenidos por  la Comunidad de Madrid sirven para defender la idea de que los recortes son positivos, y les animan a continuar  con la falacia de que se puede hacer más con menos, argumentado así el hachazo presupuestario en  educación.